El massismo, en ebullición

Solá, Facundo Moyano y Arroyo dejaron el Frente Renovador y conformaron nuevo interbloque con Grosso y Donda. Massa acercó posiciones con el progresismo. El factor K.

Felipe Solá y Facundo Moyano rompieron el bloque Frente Renovador de Sergio Massa y crearon una bancada propia, denominada Encuentro para una Nueva Argentina, que funcionará en un frente parlamentario con el Movimiento Evita y el espacio conducido por Victoria Donda.

Los ahora ex renovadores se fueron acompañados por Daniel Arroyo, Fernando Ascencio y Jorge Taboada, que también estaban conducidos por Graciela Camaño. “Queremos fortalecer a la oposición desde un perfil propio, propositivo e innovador”, desafió Solá y propuso un frente opositor amplio que no excluya a Cristina Kirchner.

“Los que trabajan para una oposición dividida, trabajan para Macri”, denunció Solá, que no habla con Massa desde marzo. El interbloque tendrá 10 diputados y se llamará Red por Argentina.

El Evita pasó a llamarse “Peronismo para la Victoria” y lo integran Leonardo Grosso, Lucila De Ponti, Araceli Ferreyra, Silvia Horne y Victoria Donda, quien rompió hace pocos días con de Libres del Sur.

La ruptura en el massismo quedó al descubierto la semana pasada, cuando Solá y compañía se negaron a ir a Tucumán a celebrar el 17 de octubre con Juan Manzur.

“Nuestra principal coincidencia fue la férrea convicción de que tiene que haber una sola oposición para ganarle a Macri el año que viene”, indicó Grosso.

LA FOTO DE MASSA

Mientras era presentado en sociedad el flamante interbloque, Sergio Massa y los referentes nacionales del progresismo se reunieron para empezar a delinear un armado electoral conjunto de cara a 2019. Con este gesto, el líder del Frente Renovador se aleja más de la chance de confluir en una gran interna que incluya al kirchnerismo.

Con la foto en el Centro de Estudios Municipales y Provinciales (Cemupro), Massa ratificó su antigua alianza con Margarita Stolbizer, a la que se sumaron Humberto Tumini, Ricardo Alfonsín y los santafesinos Antonio Bonfatti y Miguel Lifschitz. El radical fue acompañado por César Martucci quien promueve un frente de centroizquierda, porque es un espacio vacante en el escenario electoral.

Si bien la propuesta de la cumbre era analizar la realidad social del país para elaborar un “diagnóstico correcto” y algunas propuestas, en los hechos fue un signo de unidad de ambos espacios de cara a las próximas elecciones.

En ese marco, el massismo prefirió esquivar el tema del quiebre del bloque, aunque también se filtraron críticas hacia las “ambiciones personales” de algunos dirigentes. “Felipe se fue, yo no quiero hablar sobre Felipe”, decretó Graciela Camaño, que igual remarcó que su bloque sigue siendo más grande, ya que queda con 14 integrantes.

Después del magro resultado de 2017 con Stolbizer, Massa se dedicó a reforzar el Frente Renovador y su espacio dio un viraje fuerte hacia el peronismo, coronado días atrás en Tucumán.

De todos modos, en el massismo se apuran a aclarar que piensan en un frente “amplio y plural”, la única manera de crear una plataforma fuerte para enfrentar a Macri. Creen asimismo que parte de la estrategia es sumar apoyos de los gobernadores.

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