Sergio Souto: “El peronismo siempre puso el país en marcha”

El secretario de UOM Morón destaca, “nuestro único límite es Macri, Vidal y Tagliaferro”. La unidad del peronismo y el “aguante” a Moyano. La situación de los metalúrgicos.

Sergio Souto, secretario General de UOM Seccional Morón –  abarca Moreno, Merlo, Ituzaingó y Hurlingham – e integrante de la CGT regional, está con una actividad frenética tanto en el frente gremial como el político. En diálogo con Guía de Noticias repasó la agenda de los metalúrgicos y del peronismo en el distrito gobernado por Ramiro Tagliaferro, alguien con quien no tiene “ningún tipo de relación”.

El gremio conducido a nivel nacional por Caló obtuvo hasta este momento 24, 4% de aumento para los metalúrgicos, cifra lejana a la inflación proyectada para este año; motivo por el cual piden la reapertura de paritarias. “Antes de diciembre debemos ajustar nuevamente los salarios. El último 5% acordado se cobró en octubre. Queremos analizar mes por mes. Ante esto, el sector empresario planteó una negativa total”.

¿Qué diagnóstico hace del sector en la zona oeste?

En nuestra seccional hemos perdido un 10% de nuestros afiliados. Aproximadamente mil puestos de trabajo en lo que va de este gobierno. Recordemos que la Unión Obrera Metalúrgica, en 2001 había quedado con 50 mil trabajadores. Después de 12 años de reactivación de la industria nacional recuperamos 250 mil trabajadores.

Esto hace una situación preocupante en el contexto de manifestar en todos los ámbitos del gobierno nacional, provincial y local, por la libre importación, en primer lugar; en segundo lugar, cómo afectaron a la pequeña y mediana empresa los tarifazos; en tercera instancia, esta variabilidad del dólar hizo que muchas empresas que estaban produciendo paralicen su producción; la tasa de interés que frena todo tipo de inversión en nuestra industria; y, además, la caída del mercado interno, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.

Como ejemplo, la empresa Mabe, que producía en su planta de Haedo lavarropas y cocinas, paralizó su producción; lo único que logramos es que no se vaya del país y que sólo tenga una función de logística. Perdimos 50 trabajadores en la planta de Haedo. A nivel nacional, la pérdida de puestos de trabajo en la UOM ronda los 50 mil.

A la situación económica se le suma una crisis generalizada en todos los sectores. Como gremialista, ¿a dónde se para en una crisis económica aguda? ¿Y cómo se sale del descrédito generalizado?

En primer término hay que tener una visión ideológica clara. Y a partir de ahí se generan las acciones. Cabe destacar que uno tiene la esencia muy clara del peronismo, lo cual habla de defender el aparato productivo nacional.  Defender a la industria nacional es defender a los trabajadores y en esta relación se necesitan empresas.

En Argentina no sólo se intenta destruir los derechos de los trabajadores, el poder adquisitivo de los salarios, se intenta gobernar para ciertos grupos económicos, también destruir al sector empresario argentino. En ese marco, las organizaciones sindicales, en este caso la UOM, como lo hizo en toda su historia, debe ponerse en la defensa.

Por otro lado estamos pasando por una crisis de representación. A los que nos toca, yo tengo 42 años y hace dos soy secretario General de la UOM de Morón, lo que entendemos es que nuestra representación tiene que estar cercana a nuestros compañeros. En este sentido, el estilo que le quiero dar a mi conducción es al lado de los trabajadores en las fábricas, con un contacto directo, y con muestras de que se puede gestionar bien y sumar beneficios. Por eso, desde nuestra gestión inauguramos una clínica completamente nueva en Haedo. En pocos días vamos a inaugurar la clínica Evita en Merlo. Y la construcción de dos hectáreas en la localidad de Libertad, donde desarrollamos un complejo deportivo.

Decimos que tenemos que estar en la fábrica para hacer cumplir con la legislación laboral, y tenemos que intervenir en la vida institucional y política de nuestro país, porque necesitamos que los propios trabajadores estén en esos lugares de decisión.

Tema Moyano. Caló dijo que es verticalista y su posición está a tono con lo que diga la CGT. ¿Usted cómo observa lo que ocurre a nivel judicial?

Está claro que este Gobierno ha generado diferentes situaciones de  persecución a compañeros que nos toca representar a los trabajadores. Hoy tenemos una reforma laboral que sin duda fue frenada, pero que es un requisito del Fondo Monetario Internacional. No puedo cuestionar a compañeros que han sido elegidos por trabajadores de sus gremios. Los únicos que pueden cuestionar a Moyano son los compañeros camioneros. En cuanto a la función de representación y de búsqueda de la unidad que debe tener el movimiento obrero, yo quiero a todos los compañeros luchando por los derechos de los trabajadores. Llámese Moyano, Palazzo, Baradel o Antonio Caló.

¿Cómo se lleva con el gobierno local?

No me llevo, no tengo ningún tipo de relación. Hubo problemas graves en la región, por ejemplo en la empresa Mabe y en la Empresa Envases del Plata, ubicada en Palomar, donde perdimos 200 trabajadores. El intendente envió a una reunión a un funcionario de tercera línea, por lo tanto, yo sabía que no sería fructífera ninguna reunión dada la importancia que el señor intendente le daba a la situación. No recibimos ninguna respuesta o herramienta que proteja el trabajo de los moronenses.

¿Cree que es bueno que en un momento se llegue a una síntesis en el peronismo y que confluya con una alternativa electoral?

El único camino es la unidad. Los dirigentes y líderes políticos, en base a esa crisis de representatividad de la que hablamos, tienen que tener una posición patriótica, colectiva. Y en ese marco pensar en lo que hablamos todos los días, que los argentinos no llegan a fin de mes, no pueden pagar las tarifas, acceder a la salud, a los que se les pretende dejar fuera de la universidad pública. En ese marco, creo que se personaliza mucho. Tenemos que ver qué errores hay y hacer una profunda autocrítica política y en el movimiento obrero, distinguiendo todo lo bueno que se hizo. El peronismo es el único que siempre puso el país en marcha, aun cuando otros dejaron el barco mucho antes. Y esta no va a ser la excepción. El peronismo va a confluir en una unidad total y pondrá a la Argentina en marcha.

A nivel local, realizaron varios cónclaves, también en algún momento se van a tener que juntar todos…

Nuestro trabajo y compromiso, el de la UOM en particular, es netamente en ese sentido. Y es desde una mirada colectiva. En ese marco trataos de hablar con todos y de unir a todos los sectores. Hay compañeros que dicen ‘mi límite es Sabbatella’, o ‘nuestro límite es el Frente Renovador’. Para mí, nuestro único límite es Macri, Vidal y Ramiro Tagliaferro. Nuestro sueño es que haya a nivel nacional, provincial y local sólo dos alternativas: la alternativa de un gobierno completamente entregado al FMI, subordinado a los intereses de los Estados Unidos, en contra de los trabajadores, en contra de la soberanía argentina. Y otra alternativa que sea del pueblo y para el pueblo, con toda la depuración que haya que hacer.

¿El peronismo tiene que acordar con otros actores?

Como dijo el general, en definitiva son todos peronistas. Las puertas están abiertas para todos. El peronismo es la columna vertebral, lo dije en la época kirchnerista, por eso mi relación era de puertas adentro crítica en muchas cuestiones. El peronismo es frentista, pero conduce el PJ, el resto de los “ismos” no existen. No es lo que pasó en los últimos años de la Argentina, aún con todos los elogios que tengo para el gobierno de Fernández de Kirchner.

Fue candidato de Randazzo, ¿tiene intenciones de hacer otro intento?

Mi pretensión personal tiene que ver con contribuir al triunfo del peronismo local, provincial y nacional. No hay ningún análisis de alguna candidatura personal. Si sirve, como lo vimos en ese momento, para defender lo que creemos, puede ser. Ese marco se dio por la misma crítica que siempre le hice al kirchnerismo: su poca participación al movimiento obrero. Esta elección que viene es completamente distinta, no hay lugar para individualidades sectoriales ni individuales. Hay que buscar los mejores candidatos y acompañar desde el lugar que toque.

¿Quién es su referente, un dirigente que considera como protagonista de estos tiempos?

Está bastante claro quiénes son los compañeros y confío en una posición patriótica de Cristina, que abarca una gran parte del electorado; también creo en esa posición racional, de unidad de los compañeros como Felipe Solá o Rossi, de la compañera Magario, del compañero Insaurralde.

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