En cinco años de gestión ya se conoce el engranaje municipal, hay más cintura política y conocimiento de propios, opositores y camuflados. En esa realidad se para hoy el intendente de Juntos por el Cambio Diego Valenzuela, a comienzos de un año electoral pandémico y caminando también otros distritos bonaerenses, en un armado con vistas a 2023.

Algunas señales del manejo del tablero comunal tienen que ver con los cambios en el gabinete y el Concejo Deliberante. Si bien hay que remarcar que algunos movimientos fueron por decantación y cuestiones personales, nada parece casualidad.

Después del reemplazo que quedó a mitad de camino en la Secretaria de Educación y Cultura – Mercedes Sanguinetti tendrá otra función vinculada también con capacitación -, y que no terminó aún de acomodarse, de forma más reciente hubo varias novedades en la Secretaria de Desarrollo Humano.

La secretaria Inés García está de salida y ya tendría reemplazo masculino migrado de la Ciudad de Buenos Aires. Por otro lado está confirmada la nueva directora de Género, Ayelén Bertón, radical con experiencia en Provincia. Diferente es la situación en Derechos Humanos (y diversidad) donde el municipio no acompaña todavía la agenda actual.

En el HCD, ámbito en el cual la política partidaria de todos los espacios impacta de forma más directa, el cambio se formalizará el próximo viernes 19 de febrero: Sergio Iacovino pide licencia -asume Esteban Cibrán, finalmente – y deja la Presidencia para sumarse al Ejecutivo. El también apoderado del PRO dejará su lugar a Juan Carlos Berns, actual presidente del bloque oficialista.

Entre sus primeros desafíos debería contener a la tropa propia, que a fines de 2020 tuvo algunas idas y vueltas, que terminaron incluso con dos bloques. Y acordar con la oposición el “reparto” de comisiones y el tratamiento del Presupuesto 2021.