Marcha por Fernando: miles de personas pidieron justicia

La convocatoria reunió a una multitud en la Plaza del Congreso. El eje estuvo puesto en el joven asesinado en Gesell, pero hubo reclamos por numerosas víctimas de la violencia.

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Apenas algunos minutos antes de las 18 del martes, hora en que se convocó a la marcha, miles de personas ya rodeaban el escenario montado en la Plaza del Congreso. A diferencia de la marcha del silencio, que se realizó de manera espontánea en la puerta de la casa del joven de 18 años asesinado en Villa Gesell, esta vez no hubo improvisaciones. Incluso se montó una pantalla, donde se proyectaron tres videos y se colgó una bandera que en letras negras pedía: “Justicia”.

La foto con el rostro de Fernando Báez Sosa se multiplicó entre los allí presentes. A unos metros del escenario había un espacio vallado para las cámaras de televisión y los padres de los compañeros de Colegio Marianista al que asistía Fernando.

Pero la causa de Fernando no es la única que movilizó a la sociedad. Al Congreso llegaron personas de diversos lugares unidas por el dolor de haber perdido un ser querido.

Antes del acto Julieta Rossi, la novia de Fernando, habló brevemente con la prensa y agradeció el apoyo y el afecto que recibió. “Necesitamos que todos pidan Justicia porque si nadie hace nada, todo va a seguir igual”, reflexionó la joven.

Consultada sobre los otros episodios de violencia entre jóvenes, Julieta rogó que la sociedad tome conciencia. “Espero que después de hoy algo haga clic en la cabeza a la gente”, sostuvo. En esa línea, señaló que el asesinato de su novio podría haberse evitado y aseguró que eso le “carcome la cabeza». La joven también aclaró que la movilización no era para los familiares y amigos de Fernando porque “nadie” podrá devolvérselo. “Es por su memoria”, aclaró.

En medio de los aplausos y las lágrimas de la gente, Graciela Sosa, la mamá del joven, tomó el micrófono. Como en otras oportunidades, volvió a pedir justicia por su hijo y por todas las víctimas de la violencia. “Lo que nos hicieron nos arruinó la vida. Mi casa está vacía. Miro su cama y está vacía. Sé que nunca volverá. Quiero Justicia por mi hijo”, gritó mientras agitaba los brazos.

A las palabras de Graciela se sumó un diácono del Colegio Marianista, que propuso rezar un Padre Nuestro y, luego, leyó un fragmento del Evangelio. Luego convocó a Silvino Báez Sosa para que diera un paso al frente y rezara un Ave María.

Hacia el final se dio uno de los momentos más emotivos. Fue cuando los amigos de Fernando entonaron la canción “El misterioso dragón”, una de las favoritas del joven. El tema habla de la lucha por la construcción de una sociedad de paz y armonía. A pesar de la presencia del dragón, que siempre va a impedirlo. De fondo, la pantalla replicaba la letra para que toda la plaza pudiera cantar el tema.

La movilización también tuvo su réplica en Villa Gesell, en el lugar donde fue asesinado. Cientos de personas se autoconvocaron frente al boliche Le Brique para amplificar el reclamo de condena a los culpables.

LA CAUSA

La fiscal Verónica Zamboni decidió imputar a los ocho rugbiers detenidos por el hecho como coautores del asesinato y, este miércoles, amplió la indagatoria de todos ellos, a quienes acusará por “el doble agravante del concurso premeditado de dos o más personas y la alevosía”, como así también de las lesiones que les provocaron a los amigos de la víctima que también fueron atacados a golpes.

Máximo Thomsen (20), Ciro Pertossi (19), Luciano Pertossi (18), Ayrton Viollaz (20), Matías Benicelli (20), Lucas Pertossi (20), Enzo Comelli (19) y Blas Cinalli (18), enfrentan una pena de prisión perpetua.

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