Los 104 partidos del Mundial de Fútbol de los tres países y 48 equipos terminó y para muchos, más allá de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ya es la Copa del Mundo más exitosa de la historia. Fueron 39 días, con una final a la que llegaron dos seleccionados de los favoritos: Argentina y España.

Desde que Infantino impulsó el torneo de 48 equipos (16 más de los que participaron hasta Qatar 2022) su idea fue motivo de resistencias y críticas. El argumento del dirigente suizo tuvo que ver con abrirle la puerta a selecciones que de otra manera no hubieran llegado a la cita más importante y, además, la competencia con selecciones de primer nivel podría elevar el nivel.

La contracara de tantos encuentros estuvo en que se transformó en un torneo extenso. En cuanto a lo deportivo, en los 104 partidos se marcaron un total de 308 goles; esta cifra superó el récord histórico.

Las grandes figuras llegaron hasta la fase final. Leo Messi sorprendió con un Mundial inolvidable, con 8 goles y una nueva final. Junto a él compitieron el francés Kilian Mbappé (Bota de Oro y máximo goleador histórico), el inglés Harry Kane, el español Rodri y el noruego Erling Haaland, entre muchos otros. Las cuatro mejores fueron, por primera vez, las selecciones ubicadas en los primeros puestos del ranking FIFA.

Las críticas de los hinchas estuvieron durante casi todo el torneo en el precio de las entradas. Para la final, alcanzaron valores nunca antes vistos. Con un promedio de 10.000 dólares por ticket, hubo boletos en la reventa que alcanzaron precios escandalosos. Además, este mundial incluyó interrupciones comerciales durante el juego, con las pausas de hidratación. Con todo, las estimaciones arrojan que los organizadores embolsaron más de 15 mil millones de dólares.

La gran final entre España y la Argentina rompió récords históricos al registrar picos de audiencia global de entre 1800 y 2200 millones de espectadores. La anterior definición, entre Argentina y Francia, había sido seguida por 1500 millones de personas.

La FIFA informó que más de 8,5 millones de aficionados visitaron los Fan Festivals oficiales en Canadá, México y Estados Unidos. Los canales digitales y las redes sociales oficiales registraron 34.000 millones de impresiones y 2.000 millones de interacciones hasta la conclusión de los cuartos de final. Asimismo, se estima que, hasta el cierre de los octavos de final, 5200 millones de personas -casi dos tercios de la población mundial- habían interactuado al menos una vez con el torneo.