CFK: “El endeudamiento y el hambre me parecen intolerables”

La candidata a vicepresidenta de Todos presentó su libro en La Matanza. Estuvo acompañada por Kicillof y Verónica Magario. Definiciones de campaña electoral.

En el mismo lugar que escogió en 2017 en la previa de las elecciones legislativas, la senadora Cristina Fernández regresó a La Matanza para presentar su libro «Sinceramente». En el comienzo del acto se refirió a la crisis económica y le pidió al público que no crea que «es por la impericia o la incapacidad de un presidente».

En el Patio de las Américas, dentro del predio de la Universidad de La Matanza, la presentación mantuvo el formato de costumbre: una mesa en la que ella dialogó con el escritor Marcelo Figueras.

La candidata a la vicepresidencia en la fórmula que encabeza Alberto Fernández estuvo en las tierras de Verónica Magario, intendenta local y candidata a vicegobernadora provincial. Dijeron presente asimismo Axel Kicillof y Fernando Espinoza.

«Hay una tentación muy fuerte de darle y darle a Macri. Que no les hagan creer que el fracaso de esto es por la impericia o la incapacidad de un presidente. Que se hagan cargo los que levantaron las banderas de estas políticas durante años, hoy tenemos estas consecuencias», apuntó.

En esa línea, recordó un acto en el que Néstor Kirchner visitó el distrito para inaugurar una planta de distribución de gaseosas. «Se vendía Coca Cola a morir. Éstos la fundieron. Tenés que ser horrible para fundir Coca Cola», dijo con ironía.

En otro tramo de su presentación, CFK se refirió al aumento de las tarifas de los servicios públicos y a las empresas concesionarias: «Hubo rentabilidades brutales. En dos años, la empresa que brinda servicio eléctrico en la provincia tuvo 345 millones de dólares de ganancias», y agregó, «no pueden aplicarse las reglas del mercado a un servicio público y encima monopólico. No es sensato. Esto también habrá que discutirlo».

Sobre la inflación afirmó que quedó claro que el problema no era la emisión monetaria y planteó la necesidad de discutir la formación de precios. «Tenemos que ir a la formación de precios y a la dolarización de la economía. Y a los márgenes de ganancia también, sobre los alimentos y todo aquello que constituye primera necesidad para la gente», detalló.

Minutos después, hizo referencia al acuerdo con el FMI y consideró que «no puede ser que siempre estemos discutiendo lo mismo». «¿Cómo pude ser que con una población de grandes recursos humanos estemos siempre en la misma situación? Tenemos que sentarnos y poner un punto final al endeudamiento. Tengo el registro de Raúl Alfonsín que le puso un punto final a los golpes de Estado. Este gobierno tiene que ponerle un punto final al endeudamiento y que nunca más nos vuelvan a endeudar».

Y añadió, «los nuestros fueron 12 años de grandes avances. Teníamos problemas, pero el endeudamiento y el hambre me parecen intolerables, me parece que es injusto después de tanto sacrificio».

Además, destacó que se pudo construir un espacio político amplio que lleva en sus listas candidatos que la criticaron con dureza. «¿Qué más hay que probar de lo que estamos dispuestos a dar para construir un país diferente? ¿Qué más vamos a tener que hacer para mostrar que no somos lo que les contaron a los argentinos que éramos?», se preguntó.

La candidata a vicepresidente también habló del cruce con Macri por el traspaso de mando y a un malentendido en torno al bastón presidencial: «Cuando decían que yo no había querido entregarle el bastón, ahora dicen que le había hecho una macumba. Todo esto corrobora la locura que significó el traspaso de poder. Todos me preguntaban por qué no quise entregar el bastón. Querían que fuera a la Casa de Gobierno y yo decía que correspondía ir ante la asamblea del pueblo. La verdad que no me gustó nada que él ganara las elecciones. Y tan equivocada no estaba. Después me di cuenta por qué no querían hacer el traspaso. Quiero ver qué van a hacer ahora», deslizó.