El intendente de San Fernando, Juan Andreotti, y el ministro de Obras Públicas e Infraestructura de la Nación, Gabriel Katopodis, recorrieron dos de las obras que se construyen en el distrito con aporte de fondos nacionales: el Centro de Salud Nº 31, sito en Carlos Casares y Entre Ríos, y el parque Miguel Cané.

Durante la visita, Andreotti dijo: “El Centro de Salud Nº 31, con sus 400 metros cuadrados de superficie, nos permitirá mejorar nuestro sistema de salud, atendiendo a todo el barrio de las Mil Viviendas”.

Agregó que “no solo este centro es financiado por el gobierno nacional, sino que, además, San Fernando tiene obras asignadas por más de 1.500 millones de pesos, como el parque Miguel Cané. También el proyecto de un jardín y un parque integral para el barrio de Villa Jardín; la renovación de parte de avenida Libertador y una obra hidráulica que cambiará la realidad de muchos sanfernandinos, que es una estación de bombeo en Canal; y se está abriendo la calle Maipú, entre Acceso y Ruta 202, lo que nos permitirá desarrollar nuestro Parque Industrial”.

En tanto, Gabriel Katopodis destacó: “Este es un municipio que es referencia en gestión pública y en cómo se desarrolla y planifica”, mencionó asimismo, “este Centro de Salud es una de las más de 270 obras que viene haciendo el Gobierno en pandemia, en todo el país, que incluyen hospitales modulares, hospitales carcelarios, ampliaciones de terapia. En medio de esta crisis sanitaria, estas obras son prioritarias”.

El ministro sostuvo, “nos tocó construir salud pública durante todo este año y medio de pandemia, y es una inversión en la que seguiremos trabajando. Este centro se integrará a la red de salud de San Fernando, que sin duda es una referencia importante para la región”. En otro orden, destacó que “estas obras son empleo para los vecinos”.

El nuevo Centro de Salud Nº 31, destinado a la atención primaria, atenderá las especialidades de Clínica Médica, Pediatría, Obstetricia, Traumatología y enfermería. Tendrá 7 consultorios, sala de espera, sala de observación, farmacia y un ingreso de ambulancias.

La otra obra que recorrieron los funcionarios es el parque Miguel Cané, construido sobre un zanjón entubado; tiene dos sendas de hormigón que lo atraviesan, una para bicicletas y otra peatonal que también es aeróbica, y rampas de ingreso. Cuenta con tres sectores de pasto sintético con dos canchas de fútbol tenis cada uno; dos sectores con 3 canchas de tecball (o fútbol de mesa) cada uno; un sector con tres canchas de ping pong; un área de ejercicios o “calistenia” y un playón de solado de goma antigolpes con juegos infantiles.

Cada sector del parque tendrá bancos, juegos de mesas, asientos y bebederos de hormigón premoldeado, como también cartelería informativa y cestos de residuos. A los árboles existentes se le sumarán especies autóctonas para generar más sectores de sombra y canteros con césped y sistema de riego con rociadores. En cuanto a la seguridad, habrá iluminación LED y columnas con cámaras de vigilancia y monitoreo.