Alrededor de 40 mil personas disfrutaron del festival gastronómico Bocas Abiertas, en el Centro Municipal de Exposiciones. El evento ofreció una gran variedad de actividades, degustaciones de platos y bebidas de los restaurantes de la zona.

“Es un festival que nos da sentido de pertenencia y que genera trabajo. Fue impresionante la convocatoria, el polo gastronómico necesitaba este evento. Este año decidimos agrandar el espacio y no nos equivocamos. Nos encanta la integración que se da con nuestros cocineros, los vecinos del Bajo y los visitantes de otros sectores de la Provincia”, expresó Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro, a cargo de la organización, junto con la asociación civil Gastronómicos Bocas Abiertas.

Durante cuatro jornadas, los asistentes degustaron variados platos distribuidos en más de 30 stands de restó y food trucks con sus principales chefs en primera línea. En el centro del predio se ubicó un patio de comidas con mesas de madera para saborear los menús y bebidas.

En el escenario principal se realizaron clases magistrales y demostraciones. Pasó una lista de cocineros que incluyó a Marta Ramírez, Danilo Ferraz, Pamela Villar, Daniela Butvilofsky, Germán Torres, Maru Botana, Valentín Grimaldi, Gustavo Nari, Takehiro Ohno, entre muchos otros.

Una de las novedades fue el Museo Gastronómico, donde los visitantes encontraron vajilla de todos los tiempos, fotos, libros de Petrona C. de Gandulfo y recetas de Juana M. Gorriti, escritora y cocinera. Otra de las opciones elegidas fue el Mercado de Productores con alimentos, variedades de huertas y accesorios del rubro.

La variada carta de Bocas Abiertas se completó con tragos, postres, vinos de alta calidad, una nueva edición de la Alfajor Contest, la copa que compartieron Florencia Loza y Felicitas Sebastiá al mejor alfajor argentino. Sumado a la tradicional “Chimi Cup”, un torneo donde el público pudo llevar su chimichurri para competir por la mejor receta, que este año fue para Alejandro Casella y Johnnie Giebert,

Además, esta edición tuvo un sector Consciente/Calma Style para fluir con esterillas en el césped, charlas, yoga y meditaciones. Para los más chicos estuvo el Espacio de Niños/Felicidad.

El cierre estuvo a cargo de Hugo Lobo y su Street Feeling Band, puro ska y reggae, con temas propios y clásicos de Marley y The Skatalites. También hubo un reconocimiento a expositores, staff y público que se quedó para el último bocado.