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Noel Puebla, una mirada antropológica de la imagen

“Soy multifacética. Muy nerd, me encanta conocer cosas nuevas”, se presenta Noel Puebla. Y algo de eso hay: estudió Historia, “quizá esas inquietudes, reflexiones, sobre la libertad de expresión, sobre el cuerpo, el rol de la mujer, el feminismo, lo fui mamando cuando hice esta carrera”; es fotógrafa, docente y directora de fotografía, “mi búsqueda actual está más por empezar a trabajar en el cine”, cuenta.

Existen temas recurrentes en sus producciones, el existencialismo, la nostalgia, la ausencia. “A veces hago la misma foto con distintos personajes. Tengo como un patrón”, menciona en diálogo con Guía Sexus, y habla de sus proyectos: “Tengo en paralelo a las producciones de moda una iniciativa personal, en la que cuento historias, como si fueran fragmentos de una película. Tomo técnicas del cine para la foto. También hay una cuestión narrativa”.

Parte de su recorrido incluye la incorporación de temáticas con perspectiva de género. Noel apuesta a “cómo ser inclusivos e inclusivas, cómo abordar a las mujeres desde un lugar que no referencie al machismo, sino que las empodere, que las haga mujeres más seguras de su cuerpo, que no dependan tanto del discurso hegemónico”.

¿Cuánto hay de moda en la aceptación de la diversidad o considerás que es un movimiento completamente genuino?

– Hay muchísimo de genuino, sobre todo en las nuevas generaciones. Hay gente activista que tiene de a poco nuevos espacios, porque sí que es difícil. Yo me nutro de esa gente, difundo esas luchas. También vi casos de marcas que toman esa postura para llamar la atención, aprovechan el impulso, pero no hay que subestimar a la gente, eso sólo puede durar una temporada.

¿Cómo manejás las campañas en las cuales plantean una mirada hegemónica de la moda?

– Cuando empecé a estudiar fotografía de moda y mis amigas eran las modelos, me decían que tenía que buscar modelos profesionales y eso era igual a hegemónicas; había una bajada de línea que tus fotos iban a ser profesionales si tenías una modelo de una agencia y respondía a ciertos patrones de belleza, y eso me tiraba abajo, porque a mí me gusta contar historias que le pasan a todas las personas.

Más que nada, las marcas independientes están haciendo un proceso de selección de modelos que representan la diversidad. Los emprendedores son más abiertos.

¿Cómo ves la exposición de menores de edad? ¿Trabajás con chicos y chicas?

– Depende los proyectos, a veces hago esos trabajos. En mis comienzos hacía muchos sociales, y los book de las chicas de 15 los ambientaba, hacía escenografías; peros siempre como niñas de 15 años, no me siento identificada con sexualizar a menores de edad.

¿Cuándo amerita un desnudo y cuándo es “cuidado”?

– Yo hago desnudos hace poco más de dos años, y fue una búsqueda para salir de mi zona de confort. Me gusta trabajar con la conexión con el propio cuerpo, por eso trabajo mucho con actores y actrices, que tienen un manejo de su corporalidad distinto por su formación. Me faltaba sacar esos prejuicios y a partir de que hice un taller, empecé una serie de desnudos que involucra diversidad. En esas fotos, que son solitarias, trato de transmitir ese momento de soledad con uno mismo y de aceptación.

¿Pasaste a la etapa de vos ser la modelo?

– Es lo que me resta. Soy muy controladora del espacio, entonces me gusta armar el set, iluminar, disparar. Estudio autorretrato y estoy escribiendo un ensayo de retrato y autorretrato, pero no di ese paso, es una cuenta pendiente.

Ahí pienso cuánto cuesta poner el cuerpo, por eso me parece muy importante el trato con las personas que están ante la cámara. No habría fotos, ni películas, si no estuviera esos seres maravillosos que ponen su cuerpo y sus espíritus.

Tenés también producciones unisex…

– Es un trabajo en el cual la idea era graficar el género no binario. Me parecía que era algo que faltaba mostrar y faltaba en mi trabajo. Quería marcar que no trabajo solamente con mujeres, me gusta fotografiar personas, no hago diferenciación.

La ropa que se la ponga quien quiera y como quiera. Si querés usar una pollera de remera, usala. Que no sea todo lo tradicional, lo que marca la regla. Que cada uno sea libre y se muestre como desee.

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