PASO 2019: el Frente de Todos dio el batacazo

La derrota del oficialismo responde en gran medida a la crisis económica. Vidal, muy comprometida para octubre.

Alberto Fernández ganó por mucha diferencia. Más de la que se esperaba. El Gobierno había preparado el terreno de una derrota digna, pero los datos preliminares sugieren que fue más una victoria aplastante del Frente de Todos a nivel nacional y también en la provincia de Buenos Aires.

Y se puede explicar por distintas causas: Ganó en provincias del oficialismo. Este es un punto clave. Según trascendió, Alberto Fernández y Cristina Kirchner derrotaron a Juntos por el Cambio en Mendoza y Jujuy, gobernadas por el radicalismo aliado a Mauricio Macri. En esos dos lugares, Juntos por el Cambio tuvo una mala performance. En Corrientes la elección era muy reñida. En esa provincia, Macri esperaba un buen resultado. Tampoco lo obtuvo. En Córdoba, Macri no logró mantener la diferencia que le sacó en 2015 a Daniel Scioli. Fernández mantuvo una buena performance allí.

En Buenos Aires la diferencia entre Fernández y Macri fue muy superior a la esperada tanto en el oficialismo como en la oposición. Según las estimaciones provisorias, Alberto venció a Macri por más de diez puntos y Axel Kicillof le ganó por mucho a María Eugenia Vidal. Según el escrutinio provisorio la superó por 49 a 33 por ciento. Las primeras versiones indican que Juntos por el Cambio perdió en muchos de sus municipios, que los había conseguido con la “ola amarilla” de 2015. Por otro lado, el kirchnerismo amplió su ventaja en los municipios que gobierna.

Pero hay otra explicación que tiene que ver con un cambio político en la sociedad, que prefirió la fórmula de Alberto y Cristina Kirchner mayoritariamente, quizá en castigo a la crisis económica. Por eso, los centros urbanos favorecieron al kirchnerismo, cuando en 2015 fue al revés.