En la provincia de Buenos Aires, ‘la madre de todas las batallas’, el candidato del Frente de Todos Axel Kicillof se impuso con el 52 % y superó por 14 puntos a la actual mandataria provincial María Eugenia Vidal. Cuando Kicillof tomó la palabra en el búnker de Chacarita hizo un discurso de fuerte tono económico contra la gestión de Vidal y Macri: «Es tierra arrasada».
Como en cada elección, esta vez también se renuevan la mitad de los diputados nacionales (130 bancas en los 24 distritos) y senadores nacionales en ocho provincias. Así, la disputa de poder entre macrismo y peronismo también tiene el telón de fondo del Parlamento.
Los resultados dejan un escenario legislativo en el que el Frente de Todos, que se transformará en oficialismo a partir del 10 de diciembre próximo, necesitará de acuerdos con otras fuerzas políticas para lograr el quórum y la mayoría simple para las votaciones.
Eso es así porque quedaría con una bancada conformada por 114 diputados propios, que podrían alcanzar los 123 junto a aliados, lo que lo deja en una paridad de condiciones con Cambiemos, que, a la luz de los resultados del escrutinio provisorio, se aseguraría 119 escaños. Sergio Massa es uno de los nombres fuertes que se incorpora al esquema.
En tanto, en lo que respecta al Senado, el peronismo se aseguró el quórum propio aunque aún habrá que ver cómo se acomodarán los legisladores que hoy se identifican como kirchneristas y los que son peronistas ortodoxos.
Juntos por el Cambio obtendrá 12 bancas más de las que cuenta actualmente, siempre y cuando no mediara una ruptura entre los tres partidos de la alianza (PRO, UCR y Coalición Cívica).
Por otro lado, si bien todavía no hay confirmación oficial, se espera que se forme un interbloque del Frente de Todos con la suma de 111 diputados nacionales, con lo que se agudizará el esquema bipolar de la Cámara de Diputados, dejando sin margen a eventuales terceras fuerzas.
Mientras que el triunfo del Frente de Todos consagró a la vicepresidenta electa Cristina Fernández de Kirchner como nueva presidenta del Senado y dejó al futuro gobierno en condiciones de tener mayoría propia, con 39 bancas sobre las 72 que componen la Cámara, mientras que Juntos por el Cambio llegaría a 29.